
“Computadores, muchos… como los Mac… ningunoâ€
Quién pensarÃa que una inocente manzana mordida serÃa capaz de seducir a propios y extraños. Una manzana caÃda de un árbol poco común que ahora es culpable de los miles de adictos que proliferan alrededor del mundo y que mueren por conseguir un mordisco de aquel “fruto prohibidoâ€.
Y es que la experiencia de tener un Mac, no es comparable con nada que pertenezca al mundo real; sus lÃneas, sus formas y demás “atributos†lo convierten fácilmente en un monumento dentro de la oficina, el cuarto o el estudio de cualquier afortunado o afortunada que pueda comprar uno; Aquel monumento es sinónimo de estilo, status y de una elegancia irreverente (quedándome muy corto).
I love u apple… I love u Mac…
¿Creen que sobre mi escritorio hay un Mac? Pues no… ¡Lloremos juntos!













