Despierte… ¡Bienvenido a Cali!
De vuelta a la realidad, de vuelta al calor infernal de esta ciudad que a pesar de todo acoge a todo aquel que decide pisar su quebrantado asfalto. Seis días en Bogotá entre teatro, risas, caminatas y un par de sustos, me confirmaron una vez más que Cali es la ciudad que amo, pero Bogotá es la ciudad que deseo.
Fueron unas “vacaciones santas” bien merecidas y anheladas por demás. Del Festival de Teatro… palabras más palabras menos: espectacular; Bogotá… de ensueño; la compañía que tuve: más que agradable… En fin, tal vez sean muchas las cosas por decir pero prefiero dejar así por el momento. En los próximos días subiré las fotos que se lograron tomar de la ciudad y de las obras, para que sean ellas las que terminen de contar el resto de la historia.
Actualización
Las fotos que nunca subí: Estas son de una de las digitales que llevaba uno de mis amigos, pues en alguno de los tantos rollos que almaceno en mi ‘nochero’, yacen perdidas otras tantas que tomé en el Museo Nacional.


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