Carta al futuro
Domingo, 1 marzo de 2009
Desde hace dos diciembres, aceptar el presente y pensar en vos, ha sido un constante pasa tiempo. Durante muchos domingos haz sido un sueño invariable: esas tardes de intenso sol y poco ruido se hacen perfectas para imaginar nuevos aparatos, nuevas avenidas, nuevos amigos, nuevos amores, dinero y ganas suficientes para emprender eternos viajes. He ansiado tu llegada hasta el punto de convertirme en un impaciente de tiempo completo, porque es que hasta hoy, he desesperado por vos y estoy ya rayando con la locura.
Mis papás ya me han zumbado los oídos en varias ocasiones por esta obsesión maldita: Que por qué no duermo, que por qué te espero, que por qué te hago cuentos y te escribo canciones, que para qué te envío cartas que nunca regresan, que si no hay algo aquí que me haga tan feliz como querer tenerte cerca y yo les respondo que no, que antes me sentía bien haciendo guardia en el presente y dejando que mis pensamientos se ahogaran en el pasado, pero que una vez supe de tu existencia todo eso cambio.
-Sé que en el fondo quieres responder a todas mis cartas y agradecerme por mis cuentos y canciones pero hay algo que te lo impide ¿cierto?, no respondas yo entiendo, son ellos los que no nos comprenden.
¿Te acordás de esa carta? ¿Te acordás de todas las malditas cartas que te escribí desnudando mis más profundos sentimientos? No sabes cuanto me duelen ahora esos domingos perdidos y tantos pensamientos desperdiciados en tu nombre. ¿Que qué me pasa? ¿Te atreves a preguntar qué me pasa? ¿Sabes quién es Jorge? Si, yo sé que si sabes quién es Jorge.
Pues ese señor, que conociste hace bastante tiempo y que por gracia de este presente llegó hasta mi casa, tocó la puerta y preguntó por mí, se ha tomado el tiempo que ya no tiene –porque te lo dedicó a vos- para contarme tu oscura verdad, y aunque no me gusta empapar mis letras con odio, no me culpo, porque en este momento es solo eso lo que siento.
Que difícil fue creer que sos un ser horrendo que te haz abierto camino a cambio de injusticias, entierros, abusos y fachadas falsas que han acabado con el poco de sensibilidad que quedaba. Que atraes gente como Jorge y como yo, con el único fin de corromperla y ponerla a tu servicio. Jorge se ahogó mientras me contaba todos los pormenores de tu existencia y yo le dije que no valía la pena entrar en más detalles, que ya había entendido perfectamente y solo sentía la necesidad de derramar unas ultimas letras para decirte todo esto que te estoy diciendo.
Si, esta la ultima carta, las últimas letras donde solo quiero decirte que ya no me esperes, que te olvides de mí, que he decidido volver a soñar con el pasado y hacer guardia en el presente y de vos, de vos quiero olvidarme. Ya te dije, no me esperes porque mi decisión más sensata ha sido anclarme aquí y ahora para que no podas alcanzarme y si me alcanzas, tal vez no me importe que me encontrés con los pantalones abajo.
Pipe.Martinez

Me mantuvo interesada desde la primera línea aunque no estoy segura de a quién/qué va dirigido (a pesar que en el título dice al futuro), me gustó mucho.
Lo tienes: Coherencia sintáctica, semántica y gramatical
.
Gracias May. Estas en lo cierto, es una carta al futuro inspirada en un libro (novela) que me leí hace un par de semanas llamado ‘LA MÁQUINA DEL TIEMPO’ DE H.G Wells, del cual se han hecho un par de películas (mal logradas por cierto, según mi criterio).
Lo de la coherencia sintáctica, semántica y gramatical… pueees si tú lo dices
Me encanta. estas escribiendo muy bien, y el blog esta mucho más bonito que la ultima vez que lo visite. Sin embargo, sigo enojada con vos porque me dejaste plantada. solo por si te interesa, me gane un 5 en ese parcial. solo por si te interesa.
¿quién es jorge?
hallas? creo que es hayas. mi mas longevo problema ortografico que ya creo haber solucionado. por favor no publiques esto. me pica la ortografia.
* Natalia:
Primero: Gracias por los comentarios, lo del parcial claro que me interesa y por lo de plantada pido disculpas pero este no es el espacio.
Segundo: Jorge es Hebert George Wells, autor de la novela La Máquina del Tiempo, quién con solo 130 páginas logró remover mi profunda preocupación por ese futuro que quisieramos conocer. Esta carta es una respuesta a ese libro.