
Hoy es uno de esos dÃas en que además de ser domingo estás en vacaciones y sientes que no hay nada para hacer, nada para ver, ni para oÃr y mucho menos para leer. Es uno de esos dÃas en que te levantas tarde pero desayunas para no perder la costumbre, luego regresas a la cama, enciendes el televisor pero solo hay televentas cremas y fajas que prometen bajarte de peso en pocas semanas, electrodomésticos inútiles y los vÃdeos musicales de siempre…
Entonces piensas: INTERNET, CLARO, ESA ES LA SALIDA… pero no. Revisas el correo, unas cuantas vuelticas por blogs amigos para ver que hay de nuevo y ya, el paseo cibernético terminó y tu, como un estúpido frente al monitor del computador viendo y pensando en nada. Asà se pasa el tiempo entre nada de nada, entre dedos en la nariz como niño de kinder, entre voces desconocidas que te dicen que afuera esta el mundo esperando por vos… pero te dan las 5:00 PM y aún sin bañarte sigues ahÃ, esperando a que el computador te saque de ese profundo aburrimiento, esperando a que te de un golpe en la cara o a que tal vez te hablé para sentirte acompañado.













